Tengo un cuchillo clavado...

Tengo un cuchillo clavado, lo siento pero no lo veo. Siento ese dolor de la herida abierta, de ese ardor que hace que mis pensamientos queden de lado sin poder pensar más que solo sentir ese profundo dolor que no había sentido antes. Lo extraño es que no existía ese cuchillo en ningún lugar de mi cuerpo, y fue entonces ahi donde me si cuenta la razón de porqué era mucho mayor ese dolor intenso que si es escucharlo se hubiese clavado en mi cuerpo de verdad. La razón de ese dolor, no era el de un cuchillo clavado en mi piel, sino el dolor de saber que eso, en poco tiempo, e inevitablemente, iba a suceder.