Todo final es un comienzo, pero jamás se sabrá si ese comienzo...

Todo final es un comienzo, pero jamás se sabrá si ese comienzo es mejor que lo anterior, si no se llega finalmente al fin, valiendo esta última redundancia. Lo malo de avanzar es que retroceder no es volver al mismo punto anterior, si no volver a estar en ese lugar, sabiendo las consecuencias de los actos de una manera tan precisa que probablemente provoque que nos volvamos a equivocar.