No creo que seas más importante...

No creo que seas más importante que yo, pero estás haciendo que así lo crea. Soy muy diferente y me siento de una forma muy distinta cuando estás cerca mío en contraposición a cuando no lo estás. Cambia mi forma de pensar, de sentir, hasta de respirar. Por lo tanto pienso que tu presencia me condiciona de una forma que no resulta tan agradable en el momento que veo como vas bajando las escaleras para no volver por un tiempo,. Sin embargo todos esos pensamientos negativos y angustiosos desaparecen al momento de volver a escuchar tu voz. Pienso que toda la angustia sentida vale la pena. ¿Será posible algún momento de objetividad para saber que es lo que corresponde? ¿Es saludable esta montaña rusa de sentimientos?